Antonio compra un piso para alquilarlo. Entre el precio, los impuestos y la notaría se gasta 200.000 euros.
Cada año paga unos 2.000 euros de IBI, comunidad y seguro. Esos gastos también los recupera.
Importante: esto es una propuesta. Todavía no es una ley.
Una propuesta para que el precio del alquiler dependa de lo que costó la casa, y no de lo que se le pueda sacar.
El dueño recupera su dinero y gana un poco. El inquilino paga un precio razonable. Y el Estado protege a los dos.
Todo: lo que pagó, los impuestos, la hipoteca y las reformas. Y gana un poco más, lo mismo que se gana prestando dinero al Estado.
Si estuvo 25 años recuperando su dinero, otros 25 años la alquila por la tercera parte.
Un poco más que en el paso 2, para que le compense seguir alquilando.
Mientras tanto, el Estado protege al dueño si no le pagan, si le rompen algo o si le ocupan el piso. Y protege al inquilino si le cobran de más.
La ganancia del dueño es lo que paga el Estado por sus bonos a 10 años, más 1,5 puntos. Se fija el día de la compra y ya no cambia, como un bono a interés fijo.
Todas las cantidades suben cada año con el IPC (lo que suben los precios), así que el dueño nunca pierde dinero por la inflación. Y su ganancia nunca puede ser menor que la inflación más un 1 %.
En la etapa 2 el alquiler nunca baja de lo que cuesta mantener el piso, más un 10 %.
Antonio compra un piso para alquilarlo. Entre el precio, los impuestos y la notaría se gasta 200.000 euros.
Cada año paga unos 2.000 euros de IBI, comunidad y seguro. Esos gastos también los recupera.
Etapa 1 · Los primeros 25 años
1.071 € al mes, como mucho
En estos años recupera sus 200.000 euros y los gastos, y gana un poco más. El piso sigue siendo suyo.
Etapa 2 · Los 25 años siguientes
357 € al mes
Ya ha recuperado su dinero. Ahora lo alquila por la tercera parte. Y tiene una ayuda de 2.000 euros al año en la renta durante 5 años.
Etapa 3 · Después
446 € al mes
Si sigue alquilando, cobra un poco más que en la etapa 2, para que le compense.
Son un ejemplo. Suponen que el Estado paga un 3 % por sus bonos y que los precios suben un 2 % al año. Con eso, Antonio gana un 4,5 % al año por lo invertido.
Las cantidades están en euros de hoy: cada año suben lo mismo que el IPC.
Conteste a estas preguntas. El resultado cambia solo. Ya viene relleno con un ejemplo.
Etapa 1 · Recuperar lo invertido
—
Etapa 2 · Alquilar más barato
—
Etapa 3 · Después
—
al mes, mientras siga alquilando.
Es un cálculo aproximado. Supone que el piso se alquila todos los años al máximo. Si se cobra menos, la etapa 1 dura más, y el dueño nunca pierde lo que le corresponde.
Usted cobra menos que alguien que especula, pero cobra seguro y sin riesgos. Como quien presta su dinero al Estado.
Al entrar y al salir el inquilino, un técnico hace un acta con fotos y vídeo del piso. Así los daños quedan demostrados.
La fianza es de 2 meses de alquiler, como mínimo 1.000 euros, y la guarda un organismo público.
Si el inquilino no paga, el juicio para recuperar el piso dura como mucho 3 meses. El abogado y el procurador los paga el Fondo de Garantía del Alquiler.
Si deja el piso a la agencia pública, cobra el 90 % del alquiler que le corresponde, todos los meses, haya inquilino o no.
Quien tiene más de 10 pisos alquilados gana algo menos: lo que paga el Estado por sus bonos más medio punto. Tampoco tiene la ayuda de 2.000 euros.
Usted paga un precio justo. A cambio, cuida la casa y paga un pequeño seguro para que el dueño esté tranquilo.
Si de verdad no puede pagar porque está pasando una mala racha, los servicios sociales le ayudan a buscar una solución. Ayudar a quien lo necesita es tarea del Estado, no del dueño del piso.
Por lo mismo que cuando se alquila un coche: quien lo usa paga el seguro, para que si él no puede responder, responda el seguro.
Esto solo es justo con precios justos. Con los alquileres de hoy sería cargar todavía más al inquilino. Con esta propuesta es parte del trato.
Hoy hay quien compra pisos solo para sacar el máximo dinero posible. Es lo que se llama especular. Con esta propuesta, sus trampas no funcionan.
Cuentan todos los años que el piso ha estado alquilado, también los de antes de la ley.
Carmen compró un piso en 1990 y lleva 30 años alquilándolo.
Ese piso ya le ha devuelto de sobra lo que le costó. Por eso pasa directamente a la etapa 2: se alquila por la tercera parte durante 30 años.
El contrato que tenga firmado se respeta hasta que se acabe.
De golpe aparecen muchos pisos antiguos más baratos.
Quien compre un piso para especular ya no podrá cobrar precios abusivos, porque la gente tendrá otras opciones más baratas.
Comprar para especular deja de ser negocio. Y cuando baja la especulación, también baja el precio para comprar una casa.
Cuando se apruebe la ley, cada dueño tendrá un año para decir cuántos años ha tenido alquilado su piso. Si dice la verdad, no le pasa nada, aunque en su día no lo declarara.
Volver al principioHoy muchos pisos de playa se alquilan a turistas en verano por lo que un vecino paga en medio año. La gente del pueblo y los que trabajan allí no encuentran casa.
El alquiler a turistas también tiene precio máximo, por meses y por noches.
Ya no compensa comprar pisos en la playa para exprimir el verano. Los pisos vuelven a ser casas para la gente del pueblo, sus hijos y sus nietos, y para quien trabaja allí: camareros, médicos, enfermeras o maestros.
Quien quiera dedicarse a alquilar a turistas como negocio pide una licencia, como un hotel. Cada ayuntamiento decide cuántas licencias da y en qué zonas.
Su apartamento de la playa, si lo usa usted y su familia, no se toca.
Toque los botones para elegir. También puede escribir su pregunta con sus propias palabras.
Este asistente responde con lo que dice la propuesta. No es un abogado ni da consejos sobre su caso concreto.
Toque una pregunta para ver la respuesta.
No. Nadie pierde su casa. El dueño puede venderla, vivir en ella o dejársela a sus hijos.
Recupera todo lo que le costó y gana algo más. En la etapa más barata, nunca cobra menos de lo que le cuesta mantener el piso, más un 10 %.
La Constitución protege la propiedad, pero también dice que la propiedad tiene una función social y que todos tenemos derecho a una vivienda digna.
No se castiga a nadie por haber alquilado antes. Los años pasados solo sirven para saber cuánto ha recuperado ya el piso y qué le toca a partir de ahora.
Lo único que se castiga es mentir después de que se apruebe la ley. Y los contratos firmados se respetan hasta que se acaben.
Es el mayor riesgo, y por eso está muy pensado: ganancia segura, el Estado cubre impagos y daños, 2.000 euros al año en la renta cuando baja el alquiler, y lo que debe el piso no desaparece aunque se deje de alquilar.
Y si alguien vende, el piso no desaparece: lo compra otra persona. Más pisos en venta hacen que baje el precio para comprar.
El seguro lo pagan los inquilinos con una cuota pequeña. También se paga con lo que se recupera de quien no pagó y con las multas a los tramposos. Si no llega, pone el resto el Estado.
Las ayudas de 2.000 euros salen de los impuestos, pero cuestan mucho menos que construir esas viviendas desde cero.
Porque prestar dinero al Estado es la inversión más segura que hay. El dueño gana un poco más que eso, sin riesgo, y con el Estado cubriéndole impagos y daños.
Así invertir en pisos para alquilar sigue interesando, pero deja de ser un negocio para especular.
Hace falta, pero es otra política. Esta propuesta va contra los que especulan con el alquiler.
Lo que consigue es que, sin gastar en construir, cada año haya más pisos a precio asequible.
Una propuesta seria cuenta también sus puntos débiles.
Se evita porque no se prohíbe vender ni vivir en la casa, se respeta siempre un mínimo para el dueño y solo se castiga mentir después de la ley.
Se evita con la ganancia segura, el seguro del Estado, la ayuda de 2.000 euros al año y porque lo que debe el piso no desaparece.
Se evita porque el inquilino puede desgravar el alquiler, porque quien denuncia se lleva una parte de la multa y porque Hacienda cruza los datos.
Se evita con empresas autorizadas, un tasador en las obras grandes y quitando la autorización a quien haga trampa.
Se evita porque el Estado siempre reclama la deuda, puede embargar la nómina y existe la lista de inquilinos que no cumplen.
Se evita con un solo registro conectado con el Catastro, Hacienda y el padrón, que hace las cuentas solo.
Que comprar una casa vuelva a ser asequible también es parte de la solución.
| Qué | Propuesta | Se podría mover entre |
|---|---|---|
| Ganancia del dueño | Bono del Estado a 10 años + 1,5 puntos | +1 y +2 puntos |
| Ganancia mínima | IPC + 1 % | IPC + 0,5 % y IPC + 1,5 % |
| Años de la etapa 1 | Unos 25 | 20 y 30 |
| Alquiler en la etapa 2 | La tercera parte | La cuarta parte y la mitad |
| Extra en la etapa 3 | +25 % | +10 % y +50 % |
| Ayuda en la renta en la etapa 2 | 2.000 € al año, 5 años | 1.000 y 3.000 € |
| Seguro que paga el inquilino | 3 % del alquiler | 2 % y 5 % |
| Fianza | 2 meses (mínimo 1.000 €) | 1 y 3 meses |
| Pago de la agencia pública | 90 % del alquiler | 85 % y 95 % |
| Gran propietario | Más de 10 pisos | 5 y 10 pisos |
El Estado: cambiar la Ley de Arrendamientos Urbanos y la Ley Hipotecaria, y crear el Registro Estatal de Arrendamientos.
Las comunidades autónomas: las fianzas, las inspecciones y la agencia pública de vivienda.
Los ayuntamientos: las licencias de obra y de alquiler turístico.
Los juzgados de vivienda: resolver los conflictos entre dueños e inquilinos de forma rápida.
Pagar por un piso más de lo que dice el Catastro no da derecho a cobrar más alquiler.
Toda reforma suma a lo invertido, incluso una de lujo, si la hace una empresa autorizada. En obras de más de 50.000 euros, un tasador comprueba el valor antes y después.
El alquiler a turistas tiene precio máximo por meses y por noches, con hasta un 20 % más por estancias cortas. El tiempo alquilado se cuenta por meses: 12 meses son un año.
El IRPF que paga el dueño por lo que cobra no se suma a los gastos, porque es un impuesto sobre la ganancia. A cambio, en las etapas 2 y 3 tiene la mayor rebaja del IRPF que permita la ley.
Si se demuestra que un dueño escondió años, esos años cuentan el doble, paga una multa según lo que ganó y devuelve a los inquilinos lo que cobró de más. En casos graves, la agencia pública alquila el piso.